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FILARIOSIS
La
Dirofilariosis es una enfermedad que afecta fundamentalmente al
perro y en menor medida puede afectar al gato. En ambas especies
esta enfermedad es muy grave y puede llegar a ser mortal si no
se hace un correcto diagnostico y tratamiento. Se trata de una
enfermedad parasitaria cuyo agente causal es la Dirofilarias
immitis. Son parásitos que cuyo ciclo biológico es indirecto
por lo que depende de un vector para s transmisión. El vector es
el mosquito.
Las
filarias son nematodos largos y delgados adaptados a vivir
dentro de cavidades y vasos sanguíneos.
Su
distribución geográfica se circunscribe a zonas tropicales y
subtropicales, siendo las Islas Canarias una zona endémica.
Este
parásito se localiza principalmente en ventrículo derecho y
arteria pulmonar, pero también se puede localizar en la vena
cava.
El
análisis de los factores que influyen en la transmisión de la
parasitosis solo es posible desde el conocimiento del ciclo
biológico del parásito. Los reservorios de la infestación (
perro y gato), las especies de mosquitos que sirven de vectores
y los factores ambientales y ecológicos que rodean tanto al
vector como al parásito son los principales factores que
determinan la distribución de la enfermedad.
Las
lesiones mas importantes que provoca la infestación por
Dirofilarias immitis en el perro se producen en las arterias
pulmonares y en el parénquima pulmonar .También se pueden
afectar otros órganos como el riñón. En infestaciones
importantes, la localización de los parásitos en la vena cava
caudal y en las venas hepáticas pueden desencadenar daños
hepáticos graves. La mayor parte de la patología provocada por
estos parásitos se debe a los adultos ya que la microfilaria que
esta en el torrente sanguíneo tiene escasa participación aunque
sean abundantes. Pero no debemos olvidar que la importancia de
la microfilaria esta en que son los futuros adultos y contra
ellas esta destinada la prevención de esta enfermedad.
El animal
afectado puede presentar hipertensión pulmonar o fallo
congestivo del corazón derecho. Además de estos dos síndromes.
La dirofilaria puede provocar el síndrome de vena cava o del
fallo hepático, el de neumonitis alérgica y complicaciones
tromboembólicas durante el tratamiento frente a los vermes
adultos.
La
hipertensión pulmonar ( HP) o cor pulmonare, es la
alteración funcional mas significativa que depende del grado de
parasitación y de factores ligados al perro como por ej. la
edad. La HP puede pasar inadvertida o por el contrario causar
fatiga, tos crónica y disnea. La principal causa de estos
síntomas son el daño que los vermes producen en la pared de los
vasos sanguíneos, y también la disminución de sangre que puede
pasar a través de ellos. La pared de los vasos deja de ser lisa
y blanda y pasa a ser rugosa y pierde su elasticidad.
Otros de
los problemas graves de esta patología es el fallo congestivo de
corazón derecho. La perdida de elasticidad de los vasos
afectados impide que estos se dilaten lo suficiente lo que
impide el flujo normal de sangre. Esto provoca una aumento de la
presión sanguínea y del trabajo del ventrículo. El paso
siguiente es la dilatación e hipertrofia del corazón derecho y
entra en fallo congestivo por su incapacidad de enviar un flujos
de sangre suficiente al pulmón. Un síntoma de este síndrome es
el aspecto cansado del animal y la intolerancia al ejercicio. La
tos y la disnea se agravan, se produce una taquicardia y
anorexia con la consiguiente perdida de peso.
Los dos
procesos descritos afectan directamente al hígado produciendo
hepatomegalia ( aumento del tamaño) y alteración en la función
de los hepatocitos.
Otros
síndrome serían el de la vena cava o fallo hepático. Las mayores
alteraciones hepáticas se producen cuando los parásitos
colonizan la aurícula derecha y la vena cava, así como las venas
hepáticas, provocando un fallo hepático agudo de consecuencias
fatales. Este síndrome es frecuente en animales jóvenes (menos
de 3 años) y responde a infestaciones con mas de 100 vermes
adultos.
Diagnostico de la Dirofilariosis.
El animal
afectado debe ser evaluado en su estado general, su función
hepática, renal y cardiaca.
El grado de afección
cardiopulmonar puede evaluarse con electrocardiografía y
radiografía. La función hepática y renal mediante análisis
bioquímicos. Pero lo descrito anteriormente, únicamente es
valido para conocer el estado clínico del paciente. El
diagnóstico de realiza con la visualización de las microfilarias
en sangre o mediante la presencia de antígenos con un test de
ELISA.
La visualización directa de las microfilarias se
hace a través del microscopio con una extensión de sangre fresca
. No obstante, esta técnica puede dar lugar a falsos negativos,
ya que muestras con escasa presencia de parásitos puede dar
lugar que estos no se vean.
Por lo tanto el diagnóstico definitivo es el
laboratorial con la detección de antígenos en sangre mediante la
utilización de un test de ELISA.
Tratamiento y profilaxis.
La Dirofilariosis requiere un tratamiento
complejo pero puede ser tratada en la mayoría de los casos con
éxito si se hace de manera correcta y temprana. Existen
tratamientos adulticidas de gran efectividad, pero no exentos de
efectos secundarios con la hepatotoxicidad y nefrotoxicidad, por
lo que estos animales se deben chequear en profundidad antes de
iniciar el tratamiento y así poder instaurar un tratamiento
sintomático previo.
El reposo y el ácido acetilsalicílico ayudan a
reducir los riesgos de tromboembolismo post tratamiento.
Un mes después del tratamiento adulticida se debe
administra un tratamiento microfilaricida.
Lo que debemos tener muy en cuenta es que se
trata de una enfermedad fácil de prevenir con quimioprofilaxis.
Los tratamientos preventivos son muy eficaces si se administran
en su dosis correcta y en los tiempos adecuados. La prevención
debe realizarse durante todo el año, sobretodo teniendo en
cuenta que Canarias en una zona de alto riesgo.
Fernando Pinedo Barroso
Veterinario
Hospital Veterinario San Antonio
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